Para completar la experiencia al , hay que aplaudir a Susan Sarandon como la Reina Narissa. A diferencia de otras villanas, Narissa cruza la barrera entre mundos. Al sentirse amenazada porque Giselle podría encontrar el verdadero amor en la Tierra (lo que rompería su hechizo y la destruiría), se convierte en un dragón gigante en pleno Times Square. Es un tercer acto tan absurdo como glorioso, que une la animación 2D clásica con el CGI más moderno de su época.
“Ver encantada la historia de Giselle… puro romanticismo y tragedia. 💔🩰” ver encantada la historia de giselle
La película juega inteligentemente con la audiencia: ¿Giselle debe regresar a Andalasia con el príncipe de sus sueños, o quedarse en Nueva York con el hombre que la vio ensuciarse las manos con pintura y llorar de frustración? La respuesta es el clímax más satisfactorio que el cine romántico ha dado en décadas. Para completar la experiencia al , hay que
Su destino parece cumplirse cuando conoce al apuesto Príncipe Edward. Sin embargo, la malvada Reina Narissa, celosa de su poder, la empuja a través de un pozo mágico. En un giro sorprendente, Giselle no cae en otro reino de fantasía, sino en el lugar más mágico y a la vez más aterrador para un personaje animado: . Es un tercer acto tan absurdo como glorioso,
: Giselle intenta aplicar la lógica de los cuentos de hadas en Manhattan, como limpiar el apartamento de Robert convocando a animales (ratas y palomas en lugar de pajaritos) o cantar en Central Park.
“Quedé totalmente encantada con la historia de Giselle. El amor, el perdón y los Willis… una obra maestra.”
Aquí es donde la historia cobra una nueva dimensión. Giselle, ahora interpretada por la encantadora Amy Adams en acción real, debe navegar por el caos de Times Square, los divorcios, las citas y el cinismo moderno.